La Naturaleza y sus breves momentos cotidianos desde siempre han sido mis maestros, fuente de inspiración y conocimiento: en el silencio de un mar lleno de sonidos, en el oleaje de unas nubes imposibles de detener, o paseando entre cerezos en flor, de luz y colores cambiantes.
En cada uno de estos pequeños momentos, hay siempre una Presencia que despierta en mi resonancias, manifestándose en imágenes difíciles de explicar y que fácilmente se pueden sentir.